De una civilización industrial a otra cognitiva.Y el walkman nos parecía moderno…

4667062546_0d94189b71

“Nos toca vivir tiempos en los que ya nacemos muy viejos … “ oigo en una canción de Estopa. Y no puede ser más cierto. A no ser que, como tuiteaba Virginio Gallardo (@virginiog) cambiemos con frecuencia, escuchemos lo diferente, probemos cosas nuevas. Ésa es la clave para no envejecer rápidamente.

 

Hace unas semanas, en la mesa redonda posterior a una conferencia a la que asistí, unos “analógicos vestidos de digitales”-me pareció muy descriptiva la expresión- recordaban con qué expectación se vivió la llegada de los primeros televisores en color a los hogares y, antes, cómo los vecinos se reunían en torno al aparato de radio de su abuela y, al terminar de escucharla, ella la tapaba con una funda de felpa ¡para que los señores locutores no cogieran frío! Si lo pensamos no hace tanto que cuando se enviaba un fax, a continuación se llamaba al receptor para ver si le había llegado, como si estuviéramos mandando  el Apolo a la Luna…

Ahora hay teclados enrollables, tejidos sensibles que informan de la salud de una persona, reuniones por telepresencia, publicidad holográfica o ciudades inteligentes… Los más visionarios ya hablan de la agonía de los smartphones  porque, aunque nadie lo diría,  han cumplido 20 años, y la wearable technology viene empujando fuerte.

Titulares como el del control mental de una tetrapléjica de un brazo robótico, las impresoras de órganos o  la capa de invisibilidad  son ya el pan nuestro de cada día. Tecnologías que ya se atisban y otras que ni imaginamos… El futuro próximo exige, sobre todo, una nueva mentalidad porque las innovaciones que se avecinan en el horizonte de los próximos cincuenta años modificarán de manera radical nuestras vidas.

Lo afirma el 2005 BT Technology Timeline, un ejercicio de prospectiva tecnológica, que anticipa los posibles avances en campos tan dispares como la salud, la economía, la demografía, la energía, la robótica, el espacio, las telecomunicaciones y los transportes. Puede parecer ciencia ficción, pero recordemos  a Arthur C. Clarke cuando enunciaba que “ Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”.

Aunque suene a caricatura de Futurama, ésta podría ser la secuencia: para 2051 se habrán generalizado las comunicaciones telepáticas y la transferencia de la información del cerebro humano a una máquina, en 2046 se habrá consolidado la energía nuclear de fusión, en 2041 existirá una pequeña ciudad en la Luna, en 2036 tendremos el primer ascensor espacial, en 2031 los robots serán más inteligentes que las personas, en 2026 habrá combates de boxeo entre androides, en 2021 los yogurts nos contarán chistes, en 2016 los coches serán pilotados automáticamente, en 2017 podremos ir de vacaciones a un hotel en órbita…

A más corto plazo, IBM anunciaba hace unos días sus predicciones “IBM 5 en 5” (#ibm5in5), una lista de innovaciones que podrán cambiar durante los próximos cinco años la forma en la que la gente trabaja, vive e interacciona. En esta ocasión cada una de las 5 innovaciones se corresponde con cada uno de los sentidos y la habilidad de los ordenadores para imitarlos a su manera:

  • Tacto: Podremos tocar a través del teléfono
  • Vista: Un pixel equivaldrá a mil palabras
  • Oído: Los ordenadores oirán lo importante
  • Gusto: Papilas gustativas digitales te ayudarán a comer de forma más inteligente
  • Olfato: Los ordenadores tendrán el sentido del olfato

La nueva generación de máquinas será capaz de aprender, adaptarse, sentir y comenzar a experimentar el mundo y estas capacidades sensitivas ayudarán a las personas a pensar, tener más conocimientos y ser más productivas. Los sistemas cognitivos nos ayudarán a seguir el ritmo del incremento de datos, a tomar decisiones más certeras y mejorar nuestra salud y calidad de vida, enriqueciendo nuestras experiencias y rompiendo todo tipo de barreras.

Por tanto, sólo nos queda abrir nuestras mentes… Sin alternativa.

Imagen: Flickr h.koppdelaney

OTROS POSTS

Enlazados en

1 comentario

  1. Me encanta el post y las posibilidades que se avecinan, como el telegransporge pero tambien me asustan cosas como la falta de identidad, el control de las maquinas “pensantes”, el no perder el mundo real, …
    En fin, nos iremos adaptando.

Deja un comentario