Hacia el renting de escritorios

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El cloud o la virtualización de escritorios nos resultan ya términos familiares pero en este post me gustaría hablaros de un nuevo concepto: el renting de escritorios.

La virtualización de escritorios consiste, en esencia, en separar el software que ejecuta el escritorio (lo que un usuario final ve en su pantalla y entiende por “Windows”, para simplificar) del equipo que el usuario manipula físicamente. Como consecuencia, el escritorio se ejecuta en modo remoto en otro sistema que se conoce con el nombre de “servidor de escritorio” y se hace necesaria una buena conectividad de datos entre el equipo del usuario y dicho servidor.

El escritorio virtualizado estará almacenado en ese servidor remoto y no en el disco local del equipo. Esto transforma radicalmente la aproximación al usuario final, ya que todos los programas, aplicaciones, procesos y datos se ejecutan y almacenan de forma centralizada. De este hecho se deducen varias consecuencias inmediatas:

  • Por un lado, la gestión de los escritorios de los usuarios se realizan en los sistemas centrales, ya no son necesarias complejas herramientas distribuidas.
  • El escritorio del usuario está en un punto fijo y se puede acceder a él desde cualquier dispositivo y en cualquier lugar, por lo que tampoco hacen falta engorrosas herramientas de sincronización de datos entre sistemas dispersos.
  • Y, por último, el usuario puede acceder a su escritorio desde dispositivos muy variados: un PC, un simple navegador, un netbook, un thin client, etc. Lo único que necesita es conectividad al servidor de escritorios, ya sea desde la red interna o Internet.

El modelo de virtualización de escritorios ofrece ventajas palpables sobre la arquitectura tradicional de un PC completo en el puesto de trabajo de cada usuario con su propio sistema operativo, aplicaciones y necesidad de gestión (antivirus, parches, instalación de aplicaciones, reparaciones, etc). El precio de adquisición del hardware también se puede reducir, ya que aunque un equipo que pueda utilizarse como servidor de escritorios tiene un coste más alto que un PC ordinario, puede dar servicio a varias decenas de usuarios y su potencia se aprovecha mejor al ser un recurso compartido. Adicionalmente, se aumenta la seguridad de los datos, ya que es fácil realizar backup de toda la información en el centro de datos pero, ¿quién realiza backup sistemático de los discos locales de todos sus PC?

Otras ventajas son:

  • Simplicidad en la provisión de nuevos escritorios: un nuevo empleado puede tener su sistema listo en unos segundos.
  • Reducción drástica de los tiempos de no servicio. Una avería en el dispositivo de acceso no requiere reinstalar ningún software, simplemente se remplaza el dispositivo, y al conectar el nuevo a la red el usuario puede trabajar inmediatamente.
  • Reducción del coste del despliegue de aplicaciones. No es necesario utilizar sistemas complejos para la instalación de aplicaciones de forma distribuida porque se hace en los servidores.
  • Posibilidad de disponer de imágenes de los escritorios, algo especialmente útil si varios usuarios comparten el dispositivo en turnos o para aulas de cursos. Es posible cambiar el escritorio que ejecuta un usuario o se ejecuta en un puesto de trabajo en unos segundos.
  • La infraestructura de acceso no queda obsoleta nunca. El ciclo de vida de los dispositivos de acceso se alarga indefinidamente, hasta que se hace necesario remplazarlos por avería.
  • Mejoras en la seguridad, cuya gestión se simplifica: es más fácil controlar los dispositivos que los usuarios conectan a sus equipos, y los datos además nunca salen del centro de datos.

La arquitectura técnica de la virtualización, sin embargo, es algo complejo y que requiere hacerse muchas preguntas antes de diseñarla, como veremos en un próximo post. En caso contrario, puede presentar algunas limitaciones, que hagan que no sea idónea para algunos usuarios concretos. Por ejemplo:

  • Los usuarios pierden autonomía sobre sus equipos, por lo que pueden presentarse ciertas reticencias si están acostumbrados a instalar aplicaciones y almacenar datos privados.
  • Peor soporte para impresoras y periféricos que estén conectados al ordenador. La arquitectura prácticamente exige que las impresoras se conecten directamente a la red y no a los equipos de los usuarios.
  • Las aplicaciones multimedia con uso intensivo de video en alta resolución pueden no tener un buen rendimiento y si se requiere ejecutar aplicaciones multimedia con video en alta resolución puede resultar necesario que los dispositivos de acceso decodifiquen el video localmente, lo que añade complejidad al sistema y exige dispositivos de mayor potencia.
  • Dependencia del sistema a la disponibilidad de los servidores de escritorio e infraestructura de red. Es necesario contemplar algún nivel de redundancia para ambos subsistemas para garantizar el uptime.
  • Cierta necesidad de formación en los técnicos que deban desplegar y administrar la infraestructura. La administración de una infraestructura para escritorios virtuales requiere conocimientos específicos y en algunos casos algunos cambios en los modos de trabajo y procedimientos operativos.

No resulta, por tanto, tan obvio poner en funcionamiento una estructura de escritorios virtuales para una empresa. Para resolverlo, Telefónica ofrece virtualización de escritorios en un modelo de servicio por usuario y mes. Así, es el proveedor quien se encarga absolutamente de todo (incluso de las licencias del sistema operativo), y ofrece tantos escritorios como necesita cada compañía, con total flexibilidad al configurarlo, capacidades de proceso, tamaño de la memoria RAM y disco duro, integración con el resto de equipos y unidades de la empresa y la facilidad para crear perfiles de usuarios para que las altas y las bajas de escritorios previamente definidos sean inmediatas, tanto en su contratación como en su puesta en funcionamiento.

El servicio PC Virtual Movistar se basa en escritorios Windows, se presta  desde la nube de Telefónica, es multidispositivo y gestionable directamente por el cliente.

Como conclusión, los escritorios virtuales proporcionan prestaciones más avanzadas que los sistemas basados en PC tradicionales -algunas exclusivas- y con unos costes de explotación mucho menores. Por eso todo apunta a que se impondrán en los próximos años en la mayoría de entornos empresariales. No obstante, su puesta en marcha para obtener todos los beneficios que pueden proporcionar requiere, como en cualquier sistema de cierta complejidad, partir de un buen diseño y contar con expertos capaces de proponer las soluciones más adecuadas. La solución óptima requiere de un cierto grado de integración y el soporte de especialistas.  A menos, claro está, que hagamos renting de este servicio y pasemos simplemente a pagar por cada escritorio virtual una cuota mensual a nuestro proveedor del servicio.

Imagen: [phil h]

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