Por Vicente Varó, community manager de Unience
Las transformaciones de la conducta de los consumidores y la aparición constante de multitud de servicios destinados a desintermediar la relación tradicional de la banca con sus clientes son una amenaza y una oportunidad permanente para las entidades financieras. Son variables que afectan tanto a la estrategia y marketing de las Entidades como, en consecuencia, al tipo de adaptaciones tecnológicas que deben de afrontar sus sistemas.
Desde nuestro punto de observación en Unience, y a la vista de nuestra experiencia y lo que observamos y analizamos en los grandes encuentros internacionales del sector, estimamos que se están produciendo diez grandes tendencias que afectan a todo el negocio financiero y a la forma en la que la banca se tiene que relacionar con sus clientes.
No todos estos cambios evolucionan a la misma velocidad ni tienen ahora mismo el mismo impacto en el mundo financiero. La mayoría son tendencias incipientes, pero nunca se sabe cuándo llegará el punto de inflexión, por lo que conviene conocerlos y estar preparados para cuando entre la sexta velocidad.
Aquí va nuestra lista, con ejemplos de compañías que están moviendo su tabla aprovechando estas olas:
1- Más y mejor información para tomar decisiones: una de las mayores tendencias en Internet son los servicios de gestión de finanzas personales, que en inglés se conocen como PFM (Personal Finance Management). Se trata de herramientas que te permiten agregar en un sólo lugar las cuentas que tienes en distintos bancos y analizar cómo gestionas tus ingresos y gastos, en que gastas más, cuánto pagas más en electricidad que la media de tu barrio… El líder del sector es la estadounidense Mint, que fue comprada por Intuit por 170 millones de dólares en septiembre de 2009. Otra de las referencias es MoneyStrands, con raíces españolas y en la que BBVA tiene una participación importante. BBVA ofrece un servicio de PFM para sus clientes llamado Tu Cuentas.
Además, el consumidor tiene la posibilidad de conocer las mejores ofertas en productos específicos gracias a los comparadores de productos financieros. En España tenemos varios referentes, como Bankimia, iAhorro o HelpMyCash; en UK el gran líder es Money Supermarket.
2- Reinvención de la intermediación. Si los inversores o ahorradores tienen ahora una información, unos conocimientos y unos contactos que no tenían antes, lo lógico es que cambie radicalmente el papel del asesor financiero y del personal de las entidades financieras. Y esto trae oportunidades para los asesores financieros que abrazan la nueva realidad. Los que no, tienen el riesgo de acabar viendo Internet como un enemigo… como les ha pasado a muchos mediadores de seguros. Las aplicaciones en el iPad deberían ir sustituyendo a los folios y folios de presentaciones en las reuniones de los asesores con sus clientes.
3. Más educación financiera, gracias a iniciativas muy diversas, como las mejores relaciones que ya hemos citado, webs didácticas e interactivas para los jóvenes, como la recién lanzada por el Banco de España y la CNMV, e incluso juegos educativos de realidad virtual. El reto es conseguir que las nuevas generaciones tengan una mejor educación financiera, algo que preocupa a Europa.
4- Más competencia por aparición de nuevos actores por menores costes (entre otros gracias al cloud computing). Por ejemplo, las webs de préstamos entre personas que suponen la entrada de un nuevo actor, aunque de momento residual, en el sector de los créditos. Las principales son Zopa y Prosper, en el mercado anglosajón. En España la primera experiencia está siendo Comunitae. En el mundo de las inversiones, las pequeñas y medianas gestoras independientes con buenos resultados tienen más oportunidades para darse a conocer y ganar cuota a los grandes.
5- Más eficiencia en las compañías en su relación con accionistas o inversores. Por ejemplo, Bestinver, la mayor gestora independiente española, tiene un grupo privado en Unience a través del que se relaciona con sus clientes. El canal de Bank of America en Twitter también es un caso de éxito. Las grandes compañías también verán poco a poco la eficiencia que le aporta relacionarse con sus accionistas a través de comunidades verticales.
Los inversores cada vez demandan más transparencia a los profesionales. En el campo de la inversión, los gestores que están abriendo camino empiezan a ver los frutos, ya que sus clientes lo agradecen y se genera viralidad.
6- El gran desarrollo de la banca a través de smartphones, que apenas está dando sus primeros pasos y tienen un enorme potencial. Recientemente hemos participado en Finovate Europe y Finovate Fall, dos eventos de referencia para la innovación financiera, y en ambos han predominado las aplicaciones financieras para móviles, aunque de momento más de consulta que operativas.
7. Cambios efectivos en las transacciones financieras por la mayor velocidad en las redes de comunicaciones. Los brokers de más éxito se están aprovechando de la velocidad extra que consiguen gracias a sus sistemas tecnológicos para adelantarse al mercado. El caso más llamativo es Bats. Los brokers quieren estar lo más cerca posible de los edificios de la bolsa para tener mejor y más veloz acceso para introducir operaciones.
8- Seguridad. Todo unido con una de las tendencias de fondo más importante en relación con los servicios financieros y la tecnología: las mayores necesidades de seguridad en las transacciones.
9. Finanzas más “sociales”. Con el desarrollo de herramientas de participación directa, unido a los nuevos canales financieros, se abre la puerta a más proyectos que miran las finanzas desde un enfoque más social. El ejemplo más claro aquí es la web de micropréstamos Kiva. Una iniciativa muy interesante en España es la de Banca Cívica, que permite a sus clientes decidir online a qué proyectos quieren destinar el dinero de la obra social de la entidad.
10- Más y mejores relaciones. Tanto las redes sociales generalistas, como Twitter, Linkedin o Facebook, como las redes sociales verticales, como Unience, y las comunidades privadas, abren una nueva forma de acercarse a las finanzas.
Hasta ahora, el inversor o el ahorrador se ha sentido sólo frente a los empleados de su sucursal bancaria, tradicionalmente en las familias apenas un miembro de la unidad familiar se encargaba de estas tareas y tampoco encuentra uno entre sus amigos muchos contactos con los que conversar sobre estos temas.
Ahora, con las redes, un usuario puede entrar en contacto con otros que sí tienen esos conocimientos y están dipuestos a compartirlos, puede pedir segundas y terceras opiniones, como ya se hace antes de contratar una televisión o un coche… Además, tanto en las redes como en los blogs especializados es muy fácil encontrar a esos usuarios con más conocimientos, porque su influencia trasciende. En Unience por ejemplo tenemos un ránking de reputación de los usuarios, que mide los que más aportan a la red social.
¿Qué otros grandes cambios ves en la relación entre la tecnología y la industria financiera? ¿Qué opinas de todos los que se están produciendo ahora?












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