En los últimos 500 años la comunicación, y por tanto el modo en que el hombre se sitúa en el mundo, ha sufrido una gran evolución en la que han influido especialmente dos hechos o momentos clave: la aparición de la imprenta hacia 1450 y la llegada de Internet hace 50 años.
Ambos acontecimientos han supuesto, cada uno en su momento y circunstancias y a su ritmo, múltiples transformaciones de vital importancia como la divulgación masiva de información, el estímulo al estudio y a la investigación, la amplia difusión de conocimiento, el impulso de la educación y el aprendizaje, el avance de la democratización (asociada a la accesibilidad de la información), la aparición de nuevas formas de trabajo, de ocio, los cambios en modelos de producción y un largo etcétera.
La velocidad a la que se han ido sucediendo todas estas transformaciones es tal que podría decirse que no sólo han acelerado la evolución, en términos históricos, sino que se trata de cambios disruptivos que han supuesto que el hombre haya variado por completo su modo de comunicarse, y por tanto de entender, de estar y de ser.
Con la aparición de Internet la comunicación se ha convertido en digital. Este medio ha permitido la distribución masiva de contenidos, datos, información y, en los últimos tiempos, de opiniones y recomendaciones a través de medios sociales.
Cada vez consumimos y compartimos más contenido digital. Nos comunicamos más. Estamos más conectados. Sabemos y conocemos más. Exigimos más.
Lo hacemos a través de múltiples canales y dispositivos. Buscamos la inmediatez, la disponibilidad y accesibilidad total, el atractivo de los contenidos, su interactividad, su adecuación a nuestros gustos e intereses.
Cada vez más, la comunicación es hipermedia.
Los avances que las tecnologías nos ofrecen cambian la comunicación. Y los cambios en la comunicación a su vez cambian a las personas, sus capacidades y conocimientos, habilidades comunicativas, concepciones y estructuras mentales, tanto cognitivas como emocionales.
El paradigma en el que mejor se refleja esta nueva comunicación hipermedia es el amplio ecosistema de aplicaciones que existe en la actualidad y que crece día a día en número, en usuarios, en funciones y utilidades.
El otro elemento a destacar en esta evolución de la comunicación es que los niveles de interactividad entre usuario y contenido son más elevados que nunca. En toda comunicación digital, cada vez más, se percibe como necesaria la experiencia del usuario y el modelo single cast de distribución y recomendación de contenidos digitales.
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Ambas tendencias se retroalimentan, puesto que las aplicaciones se conciben de forma que sean usables y den una experiencia única a los consumidores de contenidos, que a su vez buscan en ellas esa experiencia personal con el contenido.
Como con toda transformación de gran calado, que supone un cambio disruptivo, frente a ella se presentan tanto obstáculos y resistencias, que se hacen especialmente visibles en sectores a los que tocan de lleno como son la industria musical, el turismo, el mundo editorial o el ámbito del aprendizaje, como grandes oportunidades, en las que limitaciones técnicas se diluyen y dejan paso a la creatividad, al emerger de nuevas ideas, productos, servicios y modelos tanto de trabajo, como de negocio.
En un periodo de unos 15 años se estima que se culmine esta revolución global de la comunicación digital y de los modelos de negocio y relación que conlleva.
Con la comunicación hipermedia los límites están por descubrir.
Tú puedes explorar estas nuevas oportunidades que ofrecen los contenidos hipermedia y su distribución en multidispostivo.
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Imagen | Victor_Nuno














1 Comentario
Gracias por mencionar el hipermedia al concluir tu artículo. Era un termino que no manejaba y me sera de mucha utilidad al utilizarlo como soporte teórico,
suerte en tus proyectos.
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